En el corazón de Mallorca, el talentoso pianista Haiou Zhang se prepara para deslumbrar con su interpretación única de Mozart. Este virtuoso chino, que ha encontrado su hogar en Alemania, está considerado uno de los mejores de su generación y mañana nos ofrecerá un concierto en el impresionante entorno de Son Marroig, a las 19:30 horas, como parte del Festival Internacional de Música de Deià.
Una conexión especial con la naturaleza
Antes de subir al escenario, ¿se preguntan si necesitará seguir su ritual de respirar diez veces? Zhang comparte que sí, aunque también cree que el paisaje le ayudará a conectar aún más con su música. «La naturaleza es fundamental en la música», asegura mientras nos invita a imaginar cómo será tocar entre esos hermosos paisajes mallorquines.
Su programa promete ser cautivador: comenzará con obras del gran Franz Liszt y luego se adentrará en los complejos scherzos de Chopin. Pero no solo se trata de notas; cada lugar tiene una historia y Zhang lo sabe bien. Tocar cerca de Valldemossa, donde Chopin vivió, le permite sumergirse en la atmósfera mágica del lugar.
Aparte del talento indiscutible que posee, Haiou también destaca por sus raíces. «La música no tiene fronteras», dice con firmeza. En estos tiempos revueltos, este mensaje resuena más fuerte que nunca. Para él, compartir la rica tradición musical china en Europa es una misión esencial. Se siente responsable de hacer llegar esta cultura al público occidental y romper barreras.
Con más de 20 años viviendo en Alemania y siendo conocido entre los melómanos alemanes, ¿qué podrán descubrir los asistentes isleños? «Espero que sientan mi entusiasmo por tocar» afirma emocionado mientras nos recuerda lo importante que es para él conectar con el público.
Sorprendentemente, su disco dedicado a Mozart ha alcanzado notoriedad gracias a su inclusión en la banda sonora de ‘La casa de papel’. Aunque generó controversia entre críticos musicales por ser una interpretación diferente y poco convencional, fue precisamente esa originalidad la que llamó la atención del director.
Zhang también sabe adaptarse al mundo moderno; reconoce que llevar la música clásica a las nuevas generaciones es vital. Las incursiones en películas y videojuegos son estrategias efectivas para acercarse al público joven porque hay que ir hacia ellos y no esperar pasivamente.
A medida que avanza su carrera, también siente la responsabilidad social como músico. Ha creado un festival para apoyar a jóvenes talentos y admite las dificultades del camino: «No todos ganarán grandes concursos ni tendrán carreras garantizadas». Pero sigue adelante buscando nuevas voces e historias en cada rincón musical.

