En Artà, un pequeño rincón de Mallorca, la emoción está en el aire. Los aficionados al ciclismo están más que contentos, sobre todo aquellos que han seguido de cerca la carrera de Enric Mas, su paisano y estrella en ascenso en La Vuelta a España. Este joven no solo lleva el maillot rojo con orgullo, sino que también ha capturado los corazones de todos en su pueblo natal.
Miquel Mestre, quien ha sido testigo del crecimiento de Enric desde su infancia gracias a la cercana relación con su familia, recuerda con cariño cómo el chico siempre mostró una pasión innata por las bicicletas. “Antes incluso de aprender a caminar, ya estaba montado”, cuenta. Para Miquel, no se trata solo de un ciclista; es una persona con valores sólidos y un gran corazón.
Orgullo local y rivalidades deportivas
Cuando Tadej Pogacar sufrió una caída impactante durante la octava etapa, Enric decidió no lucir el maillot rojo como muestra de respeto hacia él. Esta acción habla mucho sobre su carácter y lo querido que es entre los vecinos. Emilio Gil, dueño del Bar Ca’n Matemalas, destaca cómo le conoce desde pequeño y lo describe como alguien «amable y simpático». Para él y muchos otros del pueblo, ver triunfar a Enric es un motivo de orgullo constante.
Andreu Artigues y su hijo Joan son grandes seguidores del ciclismo. Han ido a ver competir a Enric en diversas ocasiones y saben que enfrentarse a retos como estos requiere una valentía impresionante. “Esas competiciones son donde se ve la dureza”, dice Andreu mientras observa cómo la comunidad se une para apoyar al ciclista balear.
A medida que avanza La Vuelta, crece la esperanza entre los artanencs: creen firmemente que Enric tiene lo necesario para ganar. Aunque aún quedan dos semanas por delante, sienten que esta conexión especial con él impulsa incluso a los más jóvenes del pueblo a subirse a sus bicicletas y salir por las rutas mallorquinas.
Confiados en sus habilidades montañesas –como demostró al atacar a Pogacar en una reciente etapa– los lugareños saben que hay un obstáculo crucial por venir: la contrarreloj. Todos coinciden en que será un desafío mayúsculo para Mas. “Necesita sacar ventaja”, advierten, refiriéndose especialmente al formidable Roglic. Sin embargo, no solo él será competencia; otros nombres importantes como Felix Gall o Richard Carapaz también están acechando.
Así va creciendo esta historia tan hermosa entre Artà y su hijo pródigo del ciclismo; todos esperan ansiosos ese 13 de septiembre en Granada cuando el sueño pueda hacerse realidad.

