Este sábado, la 62ª edición del Gran Día de la Vela Bufete Frau nos regaló un espectáculo impresionante en la bahía de Palma. Con un viento de levante que soplaba con ganas, y una mar que no se lo puso fácil, el Club Nàutic SArenal se transformó en un escenario perfecto para que los regatistas dieran lo mejor de sí.
Regatas llenas de emoción
La clase Crucero llegó pisando fuerte con una regata costera que dejó a todos boquiabiertos. El Abracadabra, capitaneado por Mark Sadler, se alzó con el triunfo en la categoría ORC, mientras que Jacinto Peláez hizo lo propio con su Sagittarius en ORC Social. Pero eso no fue todo; los pequeños guerreros de la flota Optimist también dieron un gran espectáculo al competir por el Trofeo por Equipos «Team Racing». La extraordinaria coordinación del Real Club Náutico de Palma les valió para llevarse el oro, superando a rivales como Gold Winds y el propio Club Nàutic SArenal.
Y no podemos olvidar la vela tradicional, que tuvo su merecido homenaje con el Memorial Biel Rosselló. Este evento rinde tributo a un gran defensor del patrimonio marítimo balear, y este año estuvo más emocionante que nunca. Las flotas de 420 e ILCA 4 completaron sus mangas decisivas entre las olas.
El despliegue organizativo fue sencillamente monumental. Más de 50 personas estuvieron al pie del cañón entre SArenal, Can Pastilla y las costas de Llucmajor, asegurándose de que todo funcionara como una máquina bien engrasada. Con más de 500 regatistas y 34 clubes participando –incluso algunos venidos desde Menorca, Canarias o el Reino Unido– queda claro que este evento tiene proyección internacional.
Y si pensaban que esto era todo, ¡aún queda una jornada final! Este domingo cerraremos con broche dorado cuando se den a conocer las clasificaciones definitivas por categorías. La emoción está servida.

