El ambiente estaba cargado de emoción este jueves en la presentación de la campaña de abonados del Palmer Basket para la temporada 2026/27. Vicenç Palmer, presidente del club, sostenía con orgullo la camiseta que representará a la entidad en esta nueva etapa. Junto a él, Adrián Villalobos, el nuevo director general, y Juanan Serra, secretario técnico, compartieron su visión ante un público expectante.
Un reto ambicioso que nos une
La meta es clara: alcanzar los 2.000 socios. Tras haber quedado ligeramente por debajo de los 1.500 el año pasado, este objetivo puede parecer ambicioso. Pero como dijo Palmer, “hay que pensar en grande”. Con precios que oscilan entre 120 y 500 euros y modalidades adaptadas para familias, jóvenes y séniores, las opciones son variadas. Según él, estos precios son “muy competitivos para la categoría” y se busca mejorar la experiencia de cada aficionado que acuda a Son Moix.
“Las victorias y las derrotas van y vienen”, reflexionó Palmer con sinceridad, “pero lo fundamental es que cuando alguien venga a un partido del Palmer, sepa que va a disfrutar”. Para ello están preparando iniciativas que convertirán cada encuentro en una celebración comunitaria.
Aparte de esto, también se dio la bienvenida a Villalobos. Con su llegada se busca dar un impulso profesional al club y trabajar en un proyecto sostenible a tres años vista. El ascenso a la ACB está en el horizonte; “es nuestro gran sueño”, aseguró con determinación.
En cuanto al equipo dentro de la cancha, prometió una plantilla “joven, rápida y entretenida”, lista para competir cada posesión como si fuera un verdadero desafío. Además, adelantó un incremento aproximado del 30 % en el presupuesto respecto al año anterior.
El acto finalizó presentando un programa dirigido inicialmente a unos quince clubes locales con el deseo de fortalecer las raíces del baloncesto base en Mallorca. Se busca acercar al primer equipo a los jóvenes talentos mientras se avanza hacia la creación de un filial junto al Club Bàsquet CIDE.

