Las autoridades alemanas han encendido las alarmas tras el descubrimiento de un tercer dron en las cercanías del aeropuerto de Leipzig, en el este del país. Este hallazgo se produce poco después de que otros dos drones, cargados con explosivos, fueran localizados a principios de mes. Todo apunta a que estos dispositivos voladores están conectados entre sí, y ya se ha comenzado a investigar su posible relación con aviones ucranianos.
La situación es alarmante
Según fuentes cercanas al caso, el último dron fue encontrado el 14 de agosto, justo días después de los primeros incidentes. Este aparato fue localizado en una zona adyacente a la parte occidental del aeropuerto, donde la Policía había anunciado previamente el hallazgo de dos drones: uno en la zona destinada a aviones de carga y otro cerca de un ‘Antonov’ ucraniano. Curiosamente, se informó que uno de estos dispositivos colisionó con un avión de DHL.
A pesar de que la carga no llegó a detonar, técnicos desplegados en la zona encontraron residuos que podrían ser altamente explosivos. Ante esta serie preocupante de eventos, el canciller alemán Friedrich Merz no ha dudado en afirmar que “los responsables pagarán por esto”. Con una firmeza evidente, aseguró que pronto se revelarán las conclusiones sobre quién está detrás de estas acciones.
Merz también dejó claro que Alemania enfrenta una amenaza real desde el exterior y subrayó la importancia del tema de la seguridad nacional. “Alemania es ahora un blanco cada vez más claro para ataques híbridos”, expresó. Para él, este incidente pone en evidencia lo acertado que ha sido implementar medidas más robustas para proteger al país y su población.
Aunque la situación es tensa, Merz reafirmó su confianza en que Alemania sigue siendo un lugar seguro gracias a esas estrategias disuasorias significativas. En medio del conflicto con Rusia y el continuo apoyo a Ucrania, queda claro que el Gobierno está decidido a mantener su curso y defender lo que consideran fundamental.
El ministro del Interior alemán también lanzó una advertencia: estamos ante un “nuevo nivel” de amenaza que podría involucrar potencias extranjeras. Tras visitar el aeropuerto y descartar cualquier tipo de actuación amateur en estos incidentes, destacó la colaboración efectiva entre distintos cuerpos policiales para hacer frente al asunto.
Sin duda alguna, este aeropuerto se ha convertido en un punto neurálgico para el envío de armas relacionadas con la guerra en Ucrania. Desde que comenzó la invasión rusa han aumentado los avistamientos y reconocimientos con drones sobre infraestructuras críticas e instalaciones militares.

