En un giro inesperado de los acontecimientos, el ministro de Exteriores francés, Jean-Noel Barrot, ha anunciado que dos diplomáticos iraníes serán expulsados en los próximos días. Esta medida se produce tras la detención de dos miembros del equipo diplomático francés en Irán el pasado 19 de julio, un hecho que Barrot califica como «intolerable».
En sus redes sociales, el ministro fue claro: “Dos diplomáticos iraníes en Francia serán expulsados”. No hay duda de que la situación está tensa y las palabras del jefe de la diplomacia gala resuenan con firmeza. «Ya avisé que habría consecuencias por lo ocurrido», expresó con determinación.
Un pueblo atrapado en medio del conflicto
Barrot recordó que su país se mantiene al lado del pueblo iraní, apoyando a artistas y científicos, mientras denunciaba la agresión sufrida por sus colegas franceses. El ministro no escatimó en lamentar que “el pueblo iraní es la principal víctima” de esta grave crisis en Oriente Próximo, donde se enfrenta a la represión brutal y a bombardeos constantes.
Además, el Ministerio de Exteriores francés trasladó esta decisión al embajador iraní, Mohamad Amin-Nejad. En su comunicado oficial, no dudaron en criticar a las autoridades de Teherán por no investigar este ataque premeditado y por lanzar acusaciones infundadas contra los agentes franceses. La respuesta francesa ya había comenzado antes; recordemos que París convocó al encargado de negocios iraní para expresar su malestar tras lo sucedido hace semanas. El tiempo dirá cómo avanzará esta complicada relación entre ambos países.

