Desde hace días, la tristeza y la indignación se han apoderado de muchos amigos que me envían fotos del estado deplorable del monumento dedicado al Maestro Ekitay Ahn, ubicado en el hermoso Paseo del Born de Palma. Este emblemático lugar, con sus majestuosos árboles y su cercanía a la Catedral, es un espacio querido por los mallorquines y visitantes que buscan disfrutar de nuestra ciudad. Sin embargo, en medio de tanta belleza, este monumento se encuentra vacío, seco y sucio; ¡es una verdadera pena!
Un símbolo desatendido
A lo largo de los años, hemos visto cómo la desidia puede abrir las puertas al vandalismo. Ya el 13 de abril de 2025, un medio local alertaba sobre el mal estado de esta obra maestra creada por Joan Costa con el apoyo del arquitecto Luis García Ruiz. Desde su inauguración en 2006, este monumento no solo embelleció nuestro entorno; también simboliza el cariño que Mallorca siente por el Maestro Ahn y es un puente entre nuestras culturas.
No podemos olvidar que durante más de un año, no solo la familia ha clamado por atención a esta situación. También lo han hecho artistas, comercios locales y ciudadanos preocupados que ven cómo este símbolo patrimonial se deteriora cada día más. No estamos hablando simplemente de reparar una fuente o reponer unas letras rotas; estamos hablando de cuidar nuestra historia y nuestro patrimonio.
Cuando un lugar es olvidado así, inevitablemente comienza a caer en un ciclo negativo donde el deterioro llama a más deterioro. Las letras destrozadas son solo una muestra clara de cómo la falta de cuidado puede llevar al vandalismo. Es fundamental devolverle a este monumento la dignidad y belleza que merece, porque no solo representa una parte importante de nuestra memoria colectiva; también es parte integral del encanto del Paseo del Born.

