La historia de la calle Nuredduna es un reflejo doloroso de cómo un proyecto que prometía revitalizar el barrio se ha convertido en un auténtico desastre. «De un proyecto millonario a un desastre cotidiano», así lo expresan con pesar los comerciantes y vecinos que día tras día tienen que lidiar con esta triste realidad. La Asociación de Vecinos y Vecinas de Pere Garau ha levantado la voz, denunciando lo que ellos consideran un abandono institucional.
Con una inversión cercana a los 1.840.000 euros, este espacio peatonal debería ser el corazón del barrio, pero se ha transformado en una muestra palpable de suciedad y desidia. En su comunicado, la asociación no se corta al afirmar que esos millones han terminado convertidos en «fealdad real». Un lugar que se suponía debía conectar la Plaza de las Columnas con Avingudes ahora es un sitio desatendido, donde una fuente sirve más como baño improvisado que como elemento decorativo.
Una situación insostenible para los vecinos
Pintadas por doquier, jardines olvidados y una limpieza inexistente son solo algunos aspectos del estado crítico en el que se encuentra Nuredduna. Los vecinos están cansados; sienten que su voz no es escuchada. «Desde la Asociación exigimos al Ajuntament de Palma y a los servicios municipales una actuación urgente», claman, dejando claro que no pueden consentir más esta situación.
No podemos permitir que casi dos millones de euros sean tirados a la basura por falta de gestión y mantenimiento. Tanto comerciantes como residentes merecen calles dignas, limpias y cuidadas. Es hora de actuar y devolver a Nuredduna la dignidad que le prometieron.

