Apple ha decidido dejar en el olvido al iPhone X, un dispositivo que llegó a nuestras manos en 2017 y revolucionó la forma de entender los móviles. Con su Face ID y esa muesca que marcó tendencia, se convirtió en un icono. Pero ahora, casi una década después, Apple lo ha declarado obsoleto. ¿Y qué significa esto para quienes todavía lo conservan?
Fin de una era tecnológica
A partir de ahora, quienes tengan un iPhone X o un MacBook Pro de 15 pulgadas de 2018, también declarado obsoleto, se encontrarán con una difícil realidad: ya no podrán contar con soporte técnico oficial ni acceso a piezas de repuesto. Claro que el dispositivo seguirá funcionando como siempre; simplemente no habrá más respaldo por parte de la marca.
Imagínate que tu pantalla se rompe o la batería comienza a fallar. La opción de repararlo a través del servicio oficial se complica. Aunque Apple menciona que podría haber una ventana para mantener el servicio hasta diez años bajo ciertas condiciones, eso no está garantizado y puede ser como buscar una aguja en un pajar.
La razón detrás de esta decisión es clara: Apple considera obsoletos los productos que han pasado más de siete años desde su última venta oficial. Y aunque algunos modelos puedan tener un ciclo de vida más largo, al final todos deben enfrentarse al inevitable paso del tiempo.
Así que si eres uno de esos valientes que sigue aferrándose a su iPhone X, ten presente que las averías futuras podrían traerte más quebraderos de cabeza. Quizás sea hora de plantearte un cambio antes de quedarte tirado con un dispositivo que ya no tiene futuro.

