El pasado domingo, Alaró se despertó con un nudo en el estómago tras conocer la agresión sufrida por Ignacio, un chico de 16 años, durante una de las verbenas que tanto nos gustan. Llorenç Perelló, el alcalde, no ha podido evitar mostrar su tristeza y rechazo ante lo ocurrido. «Condenamos esta agresión que no representa los sentimientos de nuestras fiestas», expresó con firmeza.
La búsqueda de justicia
Desde el sábado, la Policía Local está trabajando codo a codo con la Guardia Civil para esclarecer este triste episodio y dar con los responsables. El primer edil sigue de cerca cada avance en la investigación; no podemos dejar que esto se convierta en una anécdota más.
Todo sucedió alrededor de las 2:30 de la madrugada. Un grupo de ocho o diez jóvenes apareció como un torbellino y sin previo aviso comenzaron a agredir a Ignacio y sus amigos. El impacto fue brutal: un puñetazo en la boca le costó al chico tres dientes. Y no solo él resultó herido; varios amigos también sufrieron las consecuencias de esa violencia desmedida.
«No los vimos venir», recuerda Ignacio, quien vive en Palma y ha decidido denunciar el ataque ante la Policía Nacional. «Ni yo ni mis amigos pudimos identificar a los agresores», lamenta mientras recuerda haber encontrado dos dientes tirados en el suelo, una imagen que seguramente lo perseguirá por un tiempo.
Jaime, su padre, acompaña a Ignacio al dentista en Son Sardina buscando una solución rápida para reconstruir lo irrecuperable. Sin embargo, hasta ahora todo ha sido en vano; la frustración se siente palpable. Mientras tanto, el joven ha tenido que pausar sus entrenamientos de fútbol y lleva días alimentándose solo con papillas y alimentos blandos mientras espera más noticias del dentista sobre cómo proceder.
La comunidad está dolida y preocupada. Todos queremos unas fiestas seguras donde celebrar juntos sin miedo a lo inesperado.

