MADRID, 13 Ago. – El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, ha lanzado un mensaje directo y sin filtros este jueves: Estados Unidos está cometiendo un «error de cálculo aún mayor» respecto al estrecho de Ormuz. Esto llega en medio del alarde del presidente Donald Trump, quien afirmaba tener la situación bajo control. Pero Araqchi no se ha mordido la lengua; nos ha recordado que los cálculos de Washington han fallado una y otra vez por sus informes de Inteligencia erróneos.
Como él mismo ha dicho en redes sociales: «Peor que las noticias falsas es la Inteligencia falsa. Cuidado», añadiendo que Alá es «más grande que cualquier poder en la Tierra». Claramente, el clima entre ambas naciones sigue muy tenso.
El tira y afloja continúa
Ayer mismo, Trump insistió en que todo está bajo control en el estrecho de Ormuz, aseverando con firmeza: «Es nuestro». Sin embargo, advirtió a Irán que si intentaban algo más recibirían “una paliza”. A lo que Araqchi responde directamente: esto no es así.
Por su parte, la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA), creada por Teherán para gestionar el tráfico marítimo en esta zona crucial, descalificó las afirmaciones estadounidenses como meras repeticiones vacías que no cambian la realidad. En pocas palabras: «El estrecho de Ormuz sigue bloqueado y no se abrirá hasta que se acepten nuestras condiciones».
La tensión va en aumento mientras Trump plantea nuevas sanciones económicas e incluso sugiere más ataques para intentar reabrir el paso estratégico. Pero Irán solo contempla esa posibilidad si Estados Unidos levanta los bloqueos a sus puertos y libera activos congelados en bancos extranjeros. Además, ponen sobre la mesa un alto el fuego fiable, que también abarque a Líbano y Gaza; dos puntos sensibles ante las ambiciones territoriales de Israel.

