Este jueves, alrededor de las 2:35 de la madrugada, la calma de la calle Margarida Xirgu en Son Cotoner se rompió con el estallido de un incendio que comenzó en unos contenedores. El fuego, voraz e implacable, pronto se extendió a cuatro coches aparcados cerca y también dejó su marca en las fachadas de varias viviendas.
Afortunadamente, los agentes de la Unidad Nocturna (UNOC), que patrullaban por la zona, recibieron la alerta y llegaron rápidamente al lugar. Al encontrarse con una auténtica batalla contra las llamas, actuaron con rapidez para separar tres contenedores del resto. Sin embargo, no pudieron salvar a dos que quedaron completamente calcinados.
Destrucción y consecuencias
Los bomberos llegaron poco después para combatir el fuego que había alcanzado no solo los vehículos estacionados sino también las fachadas de algunos locales situados frente a los depósitos. Las imágenes eran desoladoras: ventanillas derretidas, retrovisores fundidos y pintura lateral de coches dañada. Además, tres locales sufrieron desperfectos visibles: carteles deshechos y azulejos caídos como si fueran piezas de un rompecabezas quebrado.
No paró ahí el desastre; las viviendas cercanas también sintieron el impacto del incendio. Persinas fundidas y cristales fracturados son testigos mudos del peligro que representaba aquella situación. Es realmente preocupante ver cómo un simple descuido puede llevar a situaciones así.
Es necesario reflexionar sobre lo sucedido; no podemos permitir que estos incidentes se conviertan en algo cotidiano en nuestra comunidad.

