En un inesperado giro que parece sacado de una serie de fantasía, Donald Trump ha decidido subirse al carro de la popularidad y lo ha hecho nada menos que desde el Despacho Oval. Este lunes, la Casa Blanca lanzó un vídeo en Instagram donde el famoso escritorio presidencial se convierte en el emblemático Trono de Hierro, todo inspirado en la famosa serie Juego de Tronos. ¿Qué nos quieren contar con esto?
Un espectáculo visual con tintes políticos
Acompañados por una melodía que todos identificamos al instante, este clip de apenas un minuto utiliza inteligencia artificial para recrear una especie de mapa dinámico del poder. Vemos edificios icónicos como el Capitolio o el Memorial Nacional a la Segunda Guerra Mundial transformándose, como piezas de un rompecabezas mecánico, mientras se hace eco del lema “La capital: restaurada”. Suena a campaña electoral disfrazada, ¿no creéis?
Y no solo eso; la escena culmina con Trump sentado en su trono personal, rodeado de banderas estadounidenses y antorchas decoradas como dragones. Todo un espectáculo digno del más reciente episodio del spinoff La Casa del Dragón, que acaba de salir al aire.
No podemos olvidar las reacciones. Diversos artistas han criticado abiertamente a Trump por usar su música sin permiso; nombres como Taylor Swift, Ariana Grande y otros han levantado la voz ante esta situación. La administración no tiene reparo en usar memes y referencias culturales para conectar con los jóvenes, pero esta vez ha rozado lo absurdo.
Así estamos hoy: entre las sombras del pasado y las luces brillantes del presente político, nos preguntamos si realmente necesitamos ver a nuestro presidente tomando posesión sobre un trono ficticio cuando la realidad nos grita otras cosas. Pero claro, esto es América y aquí todo es posible.

