En un giro desgarrador de los acontecimientos, la Fiscalía ha decidido actuar y solicita dos años de prisión para un usuario de TikTok que, desde Andalucía, decidió hacer de la red social un escenario para el acoso. Su víctima, una joven mallorquina con parálisis cerebral y un 86% de discapacidad física e intelectual, ha sido objeto de insultos y vejaciones durante meses.
El acusado no solo se enfrenta a esta condena, sino también a una multa de 3.600 euros y una indemnización que asciende a 10.000 euros a favor de la joven. El juicio se llevará a cabo en breve en la sala penal situada en Vía Alemania, Palma.
Mensajes hirientes y acoso incesante
Según detalla el escrito del Ministerio Fiscal al que hemos tenido acceso, los abusos se produjeron entre septiembre del año pasado y abril de este año. Durante ese tiempo, el acosador inundó TikTok con mensajes despectivos dirigidos directamente a ella, mostrando un desprecio absoluto por su dignidad humana. Frases crueles sobre su movilidad reducida en silla de ruedas son solo una parte del horror que sufrió.
A pesar de los intentos constantes de la joven por bloquearlo, él no cejó en su empeño: creaba nuevos perfiles solo para seguir lanzando insultos. En uno de esos mensajes audios enviados por WhatsApp, llegó incluso a llamarla «aberración genética». Una barbaridad que nos deja sin palabras.
Poco importa si sus publicaciones eran vistas por miles; lo relevante es el dolor infligido. La Fiscalía subraya que este tipo de ataques no solo afectan a la víctima directa sino que también agravan la situación del colectivo con discapacidad. Tras meses bajo esta presión psicológica constante, la joven ha desarrollado ansiedad y trastornos depresivos serios.

