En una tarde que prometía ser tranquila en Platja de Palma, un taxista se encontró en medio de una pesadilla. Sin razón aparente, un padre y su hijo decidieron que era el momento perfecto para agredirle. La Policía Nacional ha explicado que estos dos individuos siguieron al taxista durante varios kilómetros hasta que él decidió aparcar su vehículo, creyendo que podría continuar con su jornada laboral sin problemas.
Una emboscada brutal
Pero lo que ocurrió a continuación fue simplemente inaceptable. Al estacionar, el copiloto del coche agresor salió disparado hacia él y empezó a golpearle sin piedad a través de la ventanilla. El hombre, intentando escapar del ataque, salió por la otra puerta y comenzó a gritar pidiendo ayuda, pero eso no detuvo a sus agresores. Padre e hijo le siguieron, arrojándole puñetazos y patadas hasta tirarlo al suelo. ¿Hasta cuándo vamos a permitir este tipo de violencia?
Afortunadamente, algunas personas cercanas intervinieron y lograron detener esta brutal paliza antes de que fuera aún más grave. Pero el daño ya estaba hecho; el taxista sufrió múltiples golpes que le dejaron contusiones por todo el cuerpo y fracturas en la nariz, siendo necesario trasladarle urgentemente a un hospital.
La policía actuó rápidamente tras recibir la denuncia del afectado y logró localizar a los responsables: un padre y su hijo, quienes ahora enfrentan cargos graves por lesiones. Este incidente es solo otro recordatorio escalofriante de los peligros que corren los profesionales del taxi en nuestras calles. ¿Qué nos está pasando como sociedad?

