En un giro inesperado, la Policía ha presentado un informe que busca defender su actuación durante las cargas del 26 de junio. Pero, ¿realmente creen que esto va a calmar el clamor popular? Las imágenes de aquellos manifestantes heridos aún resuenan en nuestras cabezas y no se pueden ignorar.
Un derecho pisoteado
Los defensores de los afectados están considerando denunciar la clara vulneración del derecho a manifestarse pacíficamente. Y es que, en lugar de escuchar las demandas de la gente, parece que prefieren silenciarla a base de porrazos y gases. ¿Es esta la forma en que quieren hacer cumplir la ley?
A medida que se van conociendo más detalles sobre lo ocurrido aquel día, muchos nos preguntamos si realmente vale la pena arriesgarse a salir a protestar cuando sabemos que podemos ser tratados como delincuentes. A veces parece que las autoridades han olvidado para qué están ahí: ¡para protegernos y no para agredirnos!

