En una noche que comenzó como cualquier otra, el aeropuerto de Leipzig se convirtió en escenario de un incidente alarmante. Este miércoles, las autoridades alemanas detectaron un objeto volador no identificado, que se presume era un dron cargado con explosivos, posicionado peligrosamente cerca de un avión ucraniano. La situación fue tan grave que paralizó por completo el tráfico aéreo durante horas.
Aproximadamente a la medianoche, lo inesperado sucedió: varios vuelos tuvieron que ser desviados a otros aeropuertos ante la amenaza inminente. La Policía de Leipzig no tardó en intervenir y comenzó a investigar lo que parecía un juego muy peligroso. Mientras tanto, un robot especializado en desactivación de explosivos fue enviado al lugar para evaluar el riesgo.
La tensión aumenta en el aire
Las operaciones en la pista norte finalmente se reanudaron pasadas las 1:55 horas, pero la pista sur seguía cerrada, dejando claro que la amenaza aún estaba latente. Según fuentes cercanas citadas por DPA, este dron estaba equipado con un artefacto explosivo y un detonador defectuoso; afortunadamente, esto pudo haber evitado una catástrofe mayor.
No solo las autoridades locales estaban al tanto del suceso; también desde la OTAN confirmaron el incidente. Lo preocupante es que este aeropuerto no es solo una terminal más; es un centro neurálgico para enviar armas hacia Ucrania. Desde que comenzó la invasión rusa, los avistamientos de drones sobre infraestructuras críticas han ido en aumento en Alemania. El clima de tensión y preocupación sigue creciendo entre todos nosotros.

