El Athletic Club ha anunciado oficialmente que Mikel Vesga deja su casa, San Mamés, para unirse al Almería. Este vitoriano, que ha estado entrenando solo en las últimas semanas, finalmente ha dado el paso y formalizado su traspaso al equipo indálico. Un adiós que llega de manera algo fría, sin la despedida cálida que merecería un jugador de su trayectoria.
En vez de recibir el cariño de la afición como otros compañeros lo hicieron tras el último partido en casa, como Iñigo Lekue o Ernesto Valverde, Mikel se marcha por la puerta de atrás. Y es que este adiós se produce en pleno mercado estival; una despedida algo abrupta si lo pensamos bien.
Un legado imborrable
Después de 275 partidos y dos títulos con la camiseta rojiblanca, Vesga busca nuevas oportunidades lejos de los verdes campos del Athletic. Desde su llegada a Lezama en 2014 y tras pasar por cesiones en Sporting y Leganés, logró hacerse un hueco en el primer equipo. Sin duda, dejará huella entre los aficionados que recordarán su destacada actuación en la final de la Copa del Rey en 2024; ese momento clave cuando entró al campo y cambió el rumbo del juego con su gol decisivo durante la tanda de penaltis.
A través de un comunicado emotivo, el club ha expresado su agradecimiento por el compromiso y dedicación que Mikel mostró a lo largo de sus años en Lezama. Con sinceridad, le desean toda la suerte del mundo tanto en su vida personal como profesional. Ahora solo queda esperar a ver qué nos traerá esta nueva etapa para él.

