En la soleada Peguera, hay un lugar que parece sacado de una historia familiar. Hablamos de Maria Eugenia, un restaurante que ha sabido hacerse un hueco en el corazón tanto de residentes como de turistas. Desde su privilegiada ubicación frente a la Platja de Palmira, ofrece unas vistas que te dejan sin aliento, pero lo que realmente enamora es su ambiente cálido y acogedor.
La historia de este emblemático local comienza en 1923, cuando Sebastià Torrens y su esposa Margalida Barceló decidieron levantar una barraca para dar cobijo a los trabajadores de la zona. Así nació Can Tianet, un nombre que resonaba entre los lugareños. Con el paso del tiempo y tras varias transformaciones, el negocio se convirtió en lo que hoy conocemos como Maria Eugenia, gracias al amor y dedicación de sus sucesores.
Cocina variada para todos los gustos
Hoy en día, Maria Eugenia no solo destaca por su historia; su cocina es otra gran razón para visitarlo. Aquí puedes encontrar desde ensaladas frescas hasta platos más contundentes como paellas o esos irresistibles huevos rotos. No se puede olvidar mencionar el arroz, uno de sus verdaderos reclamos: ¡una auténtica delicia!
Además, Marga y Xisco Martorell, actuales propietarios y herederos de esta tradición culinaria, subrayan su compromiso con la comunidad: «Queremos que la gente se sienta bien aquí; abrimos todo el año excepto el 25 y 1 de enero». Y así lo hacen: abren sus puertas cada día durante el verano, ofreciendo incluso un menú del día a precios asequibles.
No es solo comida; es una experiencia llena de recuerdos y emociones donde cada plato cuenta una historia. Por eso Maria Eugenia sigue siendo un refugio gastronómico en Peguera donde locales y visitantes comparten risas mientras disfrutan del sol mediterráneo.

