Hoy se ha vivido un momento muy especial en el Banús Football Center de Marbella. El antiguo guardameta del Mallorca, Predrag Rajkovic, ha tenido la oportunidad de reencontrarse con sus excompañeros durante el amistoso frente al Al Ittihad. Aunque ahora defiende los colores del equipo saudí, su corazón sigue teniendo un rincón para los bermellones.
Desde la grada, donde lo acompañaban otros rostros conocidos como Manolo Reina y el técnico Javi Gracia, Rajkovic disfrutó del partido mientras rememoraba viejos tiempos. Y es que no es todos los días que uno ve a un amigo después de tanto tiempo; esa conexión es algo que se siente incluso desde lejos. Durante el encuentro, no pudo resistirse y se acercó al banquillo mallorquinista para saludar a aquellos que fueron parte de su vida en la isla. Con su característico castellano, intercambió sonrisas y palabras con varios miembros del cuerpo técnico y también tuvo tiempo para charlar con su antiguo compañero, el capitán Antonio Raíllo.
Un legado imborrable
La historia de Rajkovic en Son Moix dejó huella; dos temporadas defendiendo la portería del Mallorca antes de dar el salto al Al Ittihad por unos once millones de euros. Aún recordamos sus paradas impresionantes y cómo supo conectar con la afición. Este reencuentro no solo fue una mezcla de nostalgia y alegría, sino también un recordatorio de lo importante que son esas relaciones forjadas en el deporte. En cada abrazo y sonrisa compartida, sentimos esa magia que hace del fútbol algo más que solo un juego.

