En el corazón del Marbella Football Center, Luis García no solo se dedica a entrenar; mima a sus jugadores. Este asturiano tiene claro que la clave de su nuevo Mallorca radica en la palabra ‘equipo’. Cada mañana, antes de comenzar la sesión, se toma un momento para saludar a cada uno de ellos, un gesto que habla mucho de su cercanía. Pablo Torre, quien promete ser una pieza clave en este rompecabezas, recibió una atención especial este miércoles. Es evidente que García no deja nada al azar y busca crear un ambiente familiar.
El último entrenamiento antes del gran desafío
A medida que se acerca el partido contra el Al Ittihad de Rajkovic, programado para este jueves a las 10 horas en La Quinta, los nervios empiezan a palpitar. Esta última sesión en Marbella ha sido más que un simple entrenamiento; ha sido una oportunidad para reforzar esos lazos entre entrenador y jugadores. Y es que cuando hablamos de fútbol, no solo son tácticas y estrategias; hay algo más profundo: la conexión humana.

