MADRID, 28 Jul. (EUROPA PRESS) – Este martes, el presidente estadounidense, Donald Trump, abre las puertas de la Casa Blanca a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski. Esta reunión no es solo un encuentro más; es una nueva oportunidad para intentar encaminar unas negociaciones que buscan poner fin a la devastadora guerra que comenzó en febrero de 2022 tras la invasión rusa de Ucrania.
Zelenski ya ha pisado suelo americano y, al parecer, su ánimo es optimista. Antes de reunirse con el magnate republicano en el Despacho Oval, se ha mostrado esperanzado con que las conversaciones con Rusia puedan retomar su curso antes del otoño. «Ya estamos aquí. La agenda incluye reuniones con el presidente Trump y su equipo, así como con aquellos dispuestos a apoyar nuestra defensa. La cooperación estratégica y antibalística con Estados Unidos es nuestra prioridad número uno. La paz debe estar más cerca», afirmó Zelenski al aterrizar.
Recordando a quienes luchan por la libertad
Además de buscar apoyo estratégico, Zelenski también tiene en mente rendir homenaje al senador Lindsey Graham durante su estancia en Washington. «En nombre de toda Ucrania, honraré su memoria y recordaré sus esfuerzos por la seguridad y la libertad en nuestra región y más allá del Atlántico», destacó el líder ucraniano.
No podemos olvidar que este viaje se produce en un contexto delicado. Apenas unos días atrás, Zelenski mantuvo conversaciones con los enviados especiales del presidente sobre cómo intensificar los esfuerzos diplomáticos para lograr una paz duradera. Con el telón de fondo de la guerra en Irán complicando aún más las negociaciones entre Moscú y Kiev, cada paso cuenta.
Mientras tanto, Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense, también está haciendo lo suyo por ahí; se reunió con Sergei Lavrov en Manila para explorar nuevas ideas que podrían ayudar a desbloquear estas charlas tan necesarias.

