Este pasado sábado, Inca se llenó de energía y pasión ciclística durante la celebración de la LXXXVI edición del Trofeu Ciutat d’Inca, un evento que ha sabido ganarse su lugar en el corazón del deporte balear. El Club Ciclista Inca, junto al apoyo del Consell de Mallorca y el Ajuntament d’Inca, convirtió el circuito urbano en un escenario vibrante donde los ciclistas dieron lo mejor de sí.
Un día marcado por el esfuerzo y la emoción
A pesar del intenso calor que caracterizó este mes de julio, los participantes no se dejaron amedrentar. La exigencia técnica de las carreras urbanas hizo que cada pedalada fuera un verdadero desafío físico. Con distancias adaptadas para todos, desde los más pequeños hasta los más experimentados, la jornada fue un despliegue de habilidad y compañerismo.
El alcalde Virgilio Moreno dio el pistoletazo de salida rodeado de figuras importantes del ciclismo local como Pere Mulet. Y después del esfuerzo sobre dos ruedas, llegó ese momento tan esperado: la ceremonia de entrega de premios. Allí estuvieron presentes autoridades como Antoni Peña y Mª Antònia Pons para celebrar a los campeones.
Entre lágrimas y risas, uno de los momentos más emocionantes fue cuando Jaume Mestre entregó el galardón a Matías Montenegro por su Combatividad. Un gesto que resalta la esencia deportiva que une a todos en este evento.
Los resultados fueron impresionantes: en Primer Nivel, Matías Montenegro se llevó el oro, seguido por Antonio Ballester y Jorge Rey. En Féminas, Mª Magdalena Deyà brilló con luz propia al ocupar el primer puesto; Andrea Nuñez y Francesca Rosa Marcus completaron el podio. En categorías menores también hubo grandes sorpresas: Sebastià Suau se destacó entre los Infantiles mientras que Nuria Gil triunfó en Principiantes.
Cerramos así una jornada repleta de adrenalina y emociones intensas en las calles de Inca. El ciclismo sigue siendo mucho más que una competición; es una fiesta comunitaria donde cada pedalada cuenta.

