En el corazón del Marbella Football Center, donde la brisa del mar se mezcla con el sonido del balón, Arnau Tenas ha llegado como una bocanada de aire fresco para el Mallorca. En sus primeras horas con el equipo, ya se siente como en casa y habla con la confianza de un líder. Con una sonrisa y sinceridad a raudales, se dirigió a todos los presentes al hablar sobre su buen amigo Jan Virgili: “Le he dicho ochenta veces que se quede aquí conmigo”, confesó.
Un objetivo claro: llevar al Mallorca a lo más alto
Tenas, quien llega cedido desde el Villarreal y tiene una opción de compra obligatoria si el equipo asciende, no oculta su ambición. “He venido a llevar al club a Primera junto a mis compañeros”, asegura con determinación. Para él, no importa lo que digan los demás sobre jugar en Segunda; está completamente convencido del proyecto que le han presentado y eso le da fuerza.
Aunque solo lleva un día en la isla, ya ha logrado conectar con sus nuevos compañeros. “No dudaba que me adaptaría rápido, pero esto es increíble”, expresó Tenas. Antes de aterrizar en Son Moix, ya tenía lazos con varios jugadores, incluyendo a Virgili y algunos más del Barça. “Eso ayuda mucho”, dijo sonriente.
Y es que este joven portero no solo busca ser parte del equipo; quiere construir un ambiente fuerte y unido desde el primer momento. “Es fundamental ser un buen grupo para lograr nuestros objetivos”, concluyó convencido mientras reflexionaba sobre su papel dentro del vestuario.

