En Palma, la historia de un anciano septuagenario ha tomado un giro desgarrador. Tres mujeres, que se presentaban como sus cuidadoras, no solo le fallaron en su deber, sino que lo despojaron de más de 20.000 euros y lo sometieron a insultos y amenazas constantes. ¿Cómo puede ser que quienes deberían protegerlo se convirtieran en sus verdugos?
La Policía Nacional destapó esta situación gracias a una investigación del Grupo de Delincuencia Económica y Delitos Tecnológicos, que comenzó tras la denuncia del propio afectado. Desde principios de 2024, el hombre había notado extraños cargos en su cuenta bancaria que sumaban una cantidad alarmante. Al revisar las transacciones, se dieron cuenta de que estas tres féminas, que tenían acceso a su hogar, estaban usando varias tarjetas del anciano para hacer compras en tiendas de ropa y restaurantes.
Una situación insostenible
A medida que avanzaba la investigación, el denunciante amplió su relato aterrador. Dos de las investigadas vivían con él y una llegó incluso a agredirle físicamente en varias ocasiones. El pobre hombre tuvo que solicitar una orden de alejamiento debido al miedo constante por su seguridad. Es inaceptable ver cómo alguien tan vulnerable es tratado con tanta crueldad.
Finalmente, el pasado martes, la Policía logró detener a estas tres mujeres tras meses de indagación meticulosa. Sin embargo, la investigación sigue abierta para averiguar si hay más irregularidades relacionadas con el patrimonio del anciano. No podemos quedarnos callados ante este tipo de injusticias; es vital estar alerta y proteger a nuestros mayores.

