La situación en Palma se ha vuelto insostenible. Los restauradores están alzando la voz ante el alarmante incremento de robos de carteristas que está afectando a sus negocios. Tomeu Mas, gerente de Mallorca CAEB Restauración, no se guarda nada y ha decidido presentar una solicitud formal a la Delegación del Gobierno, reclamando una respuesta integral para abordar los crecientes problemas de seguridad y convivencia en zonas como La Lonja, El Borne y la Plaza Mayor.
Una realidad preocupante
“Nos enfrentamos a un aumento claro de robos, hurtos y carteristas”, afirma Mas con preocupación. Valentín Haslbeck, dueño del Bar Coto en La Lonja, comparte su frustración: “Muchos clientes se van y luego regresan preguntando si han olvidado su cartera; lamentablemente, ya no está”. Este año parece ser especialmente complicado, con más incidentes que nunca.
Toni Garau, gerente del Caballito de Mar, pide a gritos más vigilancia policial en La Lonja. Pero no solo eso; Mas también señala que es necesario extender esa vigilancia a El Borne y Plaza Mayor. Además de los robos, han advertido sobre otros problemas como la venta ambulante ilegal y el ruido excesivo por música amplificada. Y no podemos olvidar la presencia de personas ebrias o en situaciones vulnerables que claman por ayuda social.
“Todo esto crea un ambiente inseguro y perjudica la imagen turística de Palma”, añade Mas. Por eso, Mallorca CAEB Restauración solicita a la Delegación del Gobierno que aumente la presencia policial visible y disuasoria en las horas críticas, además de intensificar las investigaciones sobre robos.
“No estamos aquí para criticar a las instituciones”, aclara Mas. Su objetivo es colaborar para encontrar soluciones efectivas que respeten la dignidad de las personas más vulnerables mientras se recupera la seguridad tan necesaria en el centro histórico.”

