En el corazón de Mallorca, tres espacios emblemáticos, Es Baluard, Casal Solleric y Sa Refinadora en Marratxí, han unido fuerzas para dar vida a la exposición ‘A media lumbre’. Este proyecto vibrante reúne a más de 40 artistas que combinan el arte contemporáneo con la riqueza de antiguos oficios. La muestra, que forma parte de la Biennal B, no es solo una exhibición; es un homenaje a nuestras raíces y tradiciones.
Un recorrido por la memoria
A través de materiales naturales como el esparto, la cerámica o incluso los sonidos del campo, los artistas nos invitan a reflexionar sobre nuestra herencia cultural. Cada pieza cuenta una historia, desde las esculturas trenzadas de palmito de Isabel Servera hasta las cerámicas de Marta Font, creadas con troncos caídos durante un cap de fibló. La comisaria Blanca de la Torre destaca que “el patrimonio material e inmaterial son dos caras de la misma moneda”, subrayando la importancia vital de preservar estas formas artísticas.
El alcalde Jaume Llompart también se ha pronunciado sobre esta iniciativa: “Esta exposición consolida nuestro espacio en el circuito artístico”. Y así lo sentimos todos: cada rincón expone no solo objetos bellos sino también ecos del pasado que resuenan en nuestros corazones. A media lumbre promete ser un viaje sensorial donde lo antiguo se entrelaza con lo moderno, recordándonos quiénes somos y hacia dónde vamos.

