El pasado sábado, la Policía Nacional logró detener a un hombre en Palma que se había convertido en el protagonista de una historia realmente inquietante. Este individuo, de nacionalidad española, es acusado de irrumpir violentamente en la casa de un vecino con discapacidad física, buscando robarle. Los hechos se remontan a mediados de marzo, cuando todo ocurrió alrededor de las 20:00 horas en una vivienda cercana a la calle Aragón.
Una noche aterradora para la víctima
Según los relatos que han salido a la luz, el sospechoso se acercó al domicilio y empezó a hablar con el propietario. Su intención era clara: conseguir algo de dinero. Pero tras recibir un no por respuesta, su actitud cambió drásticamente; insultos volaron y poco después saltó por la ventana como si fuera un ladrón salido de una película.
Una vez dentro del hogar, este hombre aprovechó la vulnerabilidad del morador y lo agredió sin piedad. Con puñetazos y empujones lo lanzó al suelo varias veces mientras buscaba entre sus pertenencias. El pobre hombre intentó defenderse, pero nada pudo hacer ante tanta brutalidad. La situación se tornó aún más grave cuando su vecina escuchó los gritos desesperados y decidió intervenir.
A pesar de su valentía al entrar para ayudar al perjudicado, el agresor no mostró compasión alguna e incluso volvió a empujar al hombre antes de huir sin haber conseguido nada más que destrozar puertas y ventanas.
Afortunadamente, las autoridades no tardaron mucho en actuar. El Grupo de Policía Judicial identificó rápidamente al culpable, quien ya tenía una orden de búsqueda encima desde hacía tiempo. Finalmente fue localizado gracias a una patrulla del Grupo de Atención al Ciudadano en la plaza Fra Joan Alcina. Tras ser detenido y puesto a disposición judicial, el juez decidió enviarlo a prisión provisional.

