David Jiménez es un profesor de inglés nacido en Málaga que, desde hace seis años, se ha mudado a Vietnam y ha encontrado una forma única de conectar con sus alumnos. Su secreto: enseñarles el ‘andaluz’. Y no, no lo hace de manera aburrida; todo lo contrario. Este joven se ha convertido en un verdadero fenómeno en redes sociales, compartiendo vídeos donde combina risas y aprendizaje.
En su aula, David ha logrado que los niños asocien el idioma andaluz con momentos divertidos. «Las bromas en andaluz les hacen pasar un buen rato», comenta mientras relata cómo surgió la idea. Todo comenzó cuando notó que sus alumnos estaban fascinados por las diferencias culturales. Entonces decidió mezclar su acento andaluz con su día a día en Vietnam, enseñándoles frases como ‘illo’, ‘ven pa’ca’ o ‘qué pasa’.
Un cambio positivo en el aula
El impacto ha sido notable; según David, muchos padres le comentan que sus hijos preferían hablar inglés antes que vietnamita. Pero no es solo por aprender un nuevo idioma: “Cuando los niños hablan inglés conmigo, lo asocian a jugar, reír y hacer manualidades”, explica emocionado. Para él, enseñar así transforma la experiencia del aprendizaje en algo divertido y positivo.
A pesar de su creciente popularidad online, David asegura que su vida diaria sigue igual. En Vietnam nadie lo reconoce por la calle; sin embargo, disfruta mucho más de los mensajes de apoyo que recibe. “Me alegran los días”, dice con sinceridad.
Y cuando regresa a Málaga al finalizar el curso escolar, comparte momentos entrañables junto a su abuelo en nuevos vídeos sobre comidas tradicionales. «Lo sencillo es lo que gusta», afirma al recordar cómo mostraron un plato de albóndigas con salsa de almendras sin complicaciones ni guiones elaborados.
Así es David Jiménez: un tipo normal haciendo cosas extraordinarias para acercar culturas mediante la risa y la cercanía del lenguaje. Un auténtico embajador del ‘andaluz’ lejos de casa.

