En la vibrante ciudad de Las Vegas, donde los sueños pueden volverse realidad o simplemente ser un espejismo, Jiaying Chen, una mujer estadounidense de 33 años, ha sido protagonista de una historia digna de película. Esta mujer no solo se casó con más de una docena de hombres; además, ahora admite haber cometido bigamia y fraude al cobrarles miles de dólares por esos matrimonios. Es como si la capilla ‘Little White Chapel’, famosa por unir a parejas en un abrir y cerrar de ojos, hubiera sido testigo de un auténtico drama.
Un matrimonio detrás del otro
Entre abril y junio del año pasado, Chen contrajo matrimonio al menos cinco veces sin haber resuelto sus anteriores vínculos. La Fiscalía no ha dejado escapar detalles jugosos: ella presentó 15 solicitudes para obtener licencias matrimoniales ante el condado de Clark. De ellas, ocho acabaron en certificados que sellaban promesas que jamás fueron cumplidas.
Aparentemente, Chen tenía su estrategia bien pensada. Admitió a la policía que podría ganar hasta 20.000 dólares por cada matrimonio. Sin embargo, había una trampa: no todos pagaban lo acordado. ¿Qué motivó a esos hombres a casarse con ella? Eso queda como un misterio aún sin resolver.
Parece que su amor por los casinos le pasó factura; las autoridades estiman que Chen logró hacerse con unos 138.000 dólares provenientes de al menos tres esposos a quienes habría embaucado antes de perderlo todo jugando. Con seis cargos graves pesando sobre ella y la posibilidad de enfrentar hasta 24 años tras las rejas, su próximo paso será en la audiencia del 20 de agosto.
La historia nos deja reflexionando sobre los límites del amor y la confianza en un mundo donde algunas promesas pueden ser tan efímeras como el destello neón del Strip.

