En la oscura noche del domingo al lunes, una tragedia se ha desatado en la región rusa de Moscú. Al menos tres personas han perdido la vida y otras cinco han quedado heridas debido a un ataque con drones que ha golpeado con fuerza la pequeña aldea de Pionerski, cerca de Istra. El dolor es palpable, y las palabras del gobernador Andrei Vorobiov resuenan en el aire: «Anoche, nuestras fuerzas repelieron otro ataque, pero lamentablemente hemos tenido que enfrentar víctimas mortales y heridos».
Impactos devastadores y llamas que arrasan hogares
El caso más trágico ocurrió precisamente en Pionerski, donde el impacto de un dron no solo se cobró vidas, sino que también incendió cinco viviendas, dejando a familias enteras sin hogar. Y no fue el único lugar afectado; en Solnechnogorsk, dos personas resultaron heridas cuando un dron impactó contra un edificio de apartamentos. Según reportes oficiales, esto dañó tanto una pared como una ventana del inmueble.
A pesar de los esfuerzos heroicos de los servicios de emergencia, el miedo persiste en localidades como Mozaisk y Babkino, donde también se han registrado daños materiales aunque afortunadamente sin heridos. Sin embargo, Vorobiov nos recuerda que «las fuerzas siguen trabajando arduamente para neutralizar cualquier amenaza», destacando que hasta ahora se han derribado o neutralizado 81 vehículos aéreos no tripulados.

