Aidoo ha tomado la pluma para despedirse del Celta, el club que ha sido su hogar durante siete años. En una carta abierta, el futbolista ghanés expresa lo que siente al dejar atrás uno de los capítulos más significativos de su vida. “Este club y esta ciudad siempre ocuparán un lugar muy especial en mi corazón”, confiesa con nostalgia.
Cuando llegó a Vigo, Aidoo era solo un chico con sueños y esperanzas. Pero con el tiempo, ese sueño se convirtió en realidad; esa ciudad, ese estadio y esa camiseta dejaron de ser solo un trabajo para transformarse en un verdadero hogar. Recuerda cómo aquí nació su hija pequeña, quien siempre llevará consigo el orgullo de sus raíces.
Un agradecimiento sincero
El futbolista no olvida a los aficionados, quienes han estado a su lado en cada momento: “No hubo ni un solo día en el que me sintiera solo”. Su apoyo incondicional fue como una energía que le impulsaba cada vez que pisaba el campo. “Juntos hicimos historia al devolver al Celta a Europa”, señala, aunque reconoce que el mayor trofeo es el cariño recibido y los lazos forjados durante esos años.
Aidoo también extiende su gratitud a sus compañeros y todo el personal del club: “Me siento inmensamente orgulloso de haber defendido este escudo con honor”. Sin duda, deja atrás una trayectoria brillante marcada por altibajos, incluyendo una dura lesión que le alejó casi un año de las canchas.
Ahora se enfrenta a nuevos desafíos, pero asegura que llevará siempre consigo los recuerdos y emociones vividas en Vigo. “Os seguiré animando desde la distancia”, promete mientras cierra este emotivo capítulo de su vida futbolística.

