La Selección Española de fútbol ha dado un paso gigante hacia la gloria. Este 10 de julio de 2026, el equipo ha demostrado ser claramente superior a Bélgica, logrando así un merecido lugar en las semifinales. No hay discusión: España dominó el juego, mantuvo a los belgas atados en su campo y, aunque la profundidad brilló por su ausencia, el control fue absoluto.
Lamine Yamal intentó hacer magia una y otra vez, pero parece que aún le falta ese brillo que lo hizo famoso. Nico Williams también buscó dejar su huella al final del encuentro, pero nada salió como esperaba. Si esto fuera boxeo, sin duda España habría ganado por puntos tras quince asaltos.
El héroe inesperado
No podemos olvidar a Mikel Merino, quien volvió a lucirse como ante Portugal. La decisión de Luis de la Fuente de darle minutos en los últimos compases fue todo un acierto; Arteta ya lo había probado como delantero centro en el Arsenal por su capacidad goleadora y hoy lo está confirmando en esta Copa del Mundo. Sin embargo, resulta curioso que él no recibiera el VIP tras el partido; se lo otorgaron nuevamente a Lamine Yamal. Al parecer, eso de crear fama tiene más peso que demostrar habilidades sobre el césped.
El desenlace es claro: España ha conseguido victorias justas ante Portugal y Bélgica, aunque los goles llegaron casi al final del partido. Así que ya pueden prepararse Mbappé, Dembelé y compañía porque este favoritismo inicial ya no parece tan sólido. La gran pregunta ahora es: ¿quién tomará la iniciativa? Francia probablemente no lo hará. Es cierto que no tenemos tanto talento ofensivo como ellos, pero tampoco tienen la misma calidad en el juego colectivo que nosotros.

