MADRID, 9 de julio. Hoy, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a hablar sobre Irán y su aparente deseo de llegar a un acuerdo con Washington. Con la confianza que le caracteriza, afirmó ante los medios junto al Air Force One que “están deseando llegar a un acuerdo”. Sin embargo, no se mostró tan optimista respecto a si realmente cumplirían con lo pactado.
Trump confesó que su gran preocupación es saber si Teherán será capaz de respetar cualquier tratado. Según sus palabras, la cúpula iraní está “un poco loca” y “fuera de control”, aunque eso no impide que sienta que tienen ganas de dialogar. Pero claro, siempre existe ese temor latente en él: “no sé si ellos van a respetar ese acuerdo”.
La amenaza constante y el poderío militar
Aprovechó la ocasión para hacer hincapié en las amenazas que dice recibir continuamente de Irán. Se siente el centro del universo cuando dice ser “el número uno” en la lista negra del país persa. Y aunque se muestra desafiante al afirmar haber golpeado fuerte en las últimas ofensivas militares contra ellos, también advierte: “cada vez que ellos ataquen a Estados Unidos, nosotros les vamos a dar 20 veces más fuerte”.
Al ser preguntado sobre una posible escalada militar más grave en este conflicto, Trump se mostró categórico: “la ganaría muy rápidamente”, pues según él, Estados Unidos ya ha ganado esta batalla.
Con una retórica contundente y un aire desafiante, zanjó el tema afirmando que a los iraníes les queda muy poco. Mientras tanto, los recientes ataques lanzados por su administración han dejado ya víctimas fatales en Iranshahr. La tensión sigue creciendo mientras él decide acabar con cualquier tipo de alto el fuego o entendimiento con Teherán.

