En una jornada marcada por la tensión, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha decidido dar por terminado el alto el fuego y el acuerdo con Irán. En un arranque de ira ante los medios, no dudó en calificar a los dirigentes iraníes de «escoria» y «gente enferma», mostrando así su desprecio hacia ellos. «Para mí esto se acabó. No tengo ganas de volver a hablar con ellos. Son escoria. ¿Saben lo que es eso? Son personas viciosas y violentas que, si tuvieran acceso a un arma nuclear, no dudarían en usarla», soltó sin filtros durante una rueda de prensa en la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara.
A pesar de que algunos negociadores aún intentan buscar vías para dialogar, Trump no se muestra optimista: «Tratar con ellos es una pérdida de tiempo porque son mentirosos». Así, asegura que tras firmar un acuerdo, no cumplen con lo pactado. Además, lanzó una crítica desgarradora recordando que han causado daño a su propio pueblo y han asesinado a 54.000 personas solo por protestar.
Una escalada peligrosa
Trump continuó exponiendo su desconfianza afirmando que «nadie tomará el poder» porque carecen de armas mientras el otro bando está bien armado y persigue a quienes se levantan en contra. Se lamenta también del silencio mediático sobre estas atrocidades: «Pero son gente mala, realmente mala».
Sus palabras llegan justo después de que Estados Unidos llevara a cabo ataques contundentes contra Irán en respuesta a las agresiones en el estrecho de Ormuz. Por otro lado, la Guardia Revolucionaria iraní respondió afirmando haber destruido instalaciones militares estadounidenses y derribado un dron enemigo. Este intercambio solo añade más leña al fuego en una situación ya frágil tras el alto el fuego firmado hace apenas unos meses.

