MADRID, 7 de julio. En una jornada más marcada por la violencia y el dolor, un ataque del Ejército de Ucrania ha dejado al menos una víctima mortal y cinco heridos en la provincia de Lugansk, que sigue siendo escenario de enfrentamientos desde que comenzó la invasión rusa en febrero de 2022.
El gobernador prorruso de la zona, Leonid Pasechnik, se ha hecho eco del trágico suceso. Según sus declaraciones, un hombre de tan solo 35 años perdió la vida mientras viajaba con su padre en una furgoneta en Novoaidar. Su progenitor, de 62 años, resultó herido en el mismo ataque. Pero no acaba ahí; las llamas del conflicto han alcanzado también a Lisichansk, donde tres personas más fueron alcanzadas por los drones: un hombre de 60 años y dos mujeres de 50 y 52 años.
La guerra deja cicatrices profundas
No podemos cerrar los ojos ante esta realidad desgarradora. Y como si fuera poco, otro hombre de 43 años fue herido cerca de Starobelsk mientras conducía su vehículo. Afortunadamente, todos los afectados están recibiendo asistencia médica en estos momentos. Pasechnik ha expresado sus deseos de pronta recuperación para ellos.
Mientras el conflicto avanza sin piedad, las investigaciones pertinentes ya están en marcha para esclarecer lo ocurrido. Nos preguntamos hasta cuándo seguiremos siendo testigos impotentes de esta espiral de sufrimiento.

