En Palma, la tradición y el comercio se abrazan una vez más con la incorporación de nueve nuevos establecimientos a su catálogo de comercios emblemáticos. La noticia llega gracias a la Comisión Técnica del catálogo de Establecimientos Emblemáticos del Ajuntament de Palma, que ha decidido añadir a este listado lugares tan icónicos como Barquillos Galindo, Café l’Auba y el famoso Quisco Alaska.
Nuevos rostros en el corazón de la ciudad
Este nuevo movimiento no es solo un mero trámite; es un reconocimiento a aquellos negocios que han sabido adaptarse al paso del tiempo sin perder su esencia. La regidora de Comerç, Restauració i Autònoms, Lupe Ferrer, lo dejó claro: «Con estas nuevas incorporaciones seguimos reforzando un catálogo que reconoce la trayectoria y singularidad de los comercios que han perdurado en nuestra comunidad». Ya son 135 los establecimientos que forman parte de esta lista.
Aquí te contamos un poco sobre algunos de ellos. El Bazar Las Palmeras, fundado por una abuela emprendedora en 1961, ahora está en manos de sus nietos Toñibel y Toni Fiol Pastor. Especializados en pesca recreativa, ¡son pioneros incluso en ventas online!
No podemos olvidar al Bar Tulsa, un clásico desde 1951 conocido por sus deliciosos desayunos. Actualmente es regentado por los hermanos González Calvo desde 1997 y ha sido testigo del paso del tiempo con cada bocadillo servido.
Mientras tanto, la Corsetería De Tot, especializada en ventas personalizadas y artículos protésicos, también ha encontrado su lugar entre estos emblemas. Y qué decir de la Pastelería Real, que trae consigo una tradición familiar originaria de Llubí; ¡el sabor dulce siempre encuentra su camino!
La historia continúa con la Armería Serra Pizá, abierta desde 1978 y ahora bajo el mando de los hijos Pizá; o con los Barquillos Galindo, que comenzaron como una fábrica en 1927 y siguen operando bajo generaciones familiares. Finalmente, el histórico Café l’Auba, fundado nada menos que en 1842, nos recuerda las raíces profundas del comercio palmesano.
Y así va creciendo nuestro querido Palma, donde cada uno de estos locales cuenta una historia única llena de esfuerzo y dedicación. ¡Qué suerte tenemos!

