En Palma, la historia de un anciano dependiente ha tomado un giro oscuro y desgarrador. Un juzgado de Instrucción en Vía Alemania investiga a un hombre y una mujer colombianos, quienes, supuestamente, se aprovecharon de su confianza para despojarlo de sus propiedades y ahorros entre mayo de 2022 y junio de 2024. La víctima, que ya no está con nosotros, luchaba contra un cáncer terminal y había perdido ambas piernas.
Un entramado engañoso
Los acusados eran familiares entre sí y lograron ganarse la confianza del anciano, manipulando su vulnerabilidad física y mental. Según la querella presentada por Nicolás Sosa, abogado de la familia, estos cuidadores no solo tocaron los bienes en Palma; su red llegó a extenderse por todo el patrimonio del fallecido. A través de mentiras convincentes, hicieron creer a la exesposa del anciano y a su hermano que había una urgencia económica inminente que requería vender sus propiedades para evitar embargos.
Con esta táctica engañosa, lograron que la exesposa otorgara un poder notarial para vender diversas propiedades compartidas. Uno de los objetivos era una finca en Roquetas de Mar (Almería), parte del patrimonio matrimonial que jamás se liquidó. Pero eso no fue todo; vendieron una valiosa propiedad en Palma a nombre del cuidador por apenas 30.000 euros. ¡Una auténtica miseria si pensamos que su valor real rondaba los 600.000 euros!
No contentos con eso, también accedieron al dinero del anciano: tenían las tarjetas bancarias y las claves PIN bajo control total. Se habla de 44 extracciones fraudulentas en cajeros automáticos durante apenas un año, llevándose nada menos que 34.410 euros antes de vaciar casi por completo la cuenta del anciano.
Ante el temor de que estos bienes sean vendidos a terceros para eludir la justicia, el abogado ha solicitado medidas cautelares urgentes al juzgado para proteger lo poco que queda del patrimonio familiar. Esta historia es solo un recordatorio escalofriante sobre cómo algunos pueden traicionar incluso a aquellos que más deberían cuidar.

