Joan Toni Moreno, un joven talento de Pollença, ha tenido que enfrentarse a uno de los mayores retos de su carrera. A finales de febrero, mientras muchos disfrutaban del buen tiempo, él compartía en sus redes sociales una noticia que nadie querría recibir: había tenido un accidente de moto. Con su brazo izquierdo envuelto en vendas y postrado en la cama del hospital, se encontraba lidiando con una fractura del cúbito y del radio que le obligaba a someterse a una operación para colocarle una placa. Un golpe duro que lo alejaba de la competición durante toda la temporada 2026 y dejaba un vacío en su camino hacia los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Aprendiendo a levantarse
Tras varias semanas sin poder mover su muñeca, Joan decidió buscar ayuda profesional y se puso en manos del renombrado doctor Ángel Ruiz Cotorro, quien ha trabajado con figuras como Rafael Nadal. “Me infiltró la muñeca y me marcó un protocolo para recuperar movilidad”, cuenta con optimismo el palista del Real Club Náutico del Port de Pollença. Con esfuerzo y dedicación, pronto pudo entrenar nuevamente sin sentir dolor ni molestias. Sin embargo, tenía claro que el año sería complicado: «Un año en blanco es lo peor cuando estás al borde de grandes competiciones».
A pesar de las dificultades, este joven deportista supo darle la vuelta a la situación. «No podía permitir que el accidente me consumiera», reflexiona. Aunque admite que pasaron días difíciles preguntándose qué habría pasado si no hubiera salido aquel día a la carretera, logró aceptar lo ocurrido como parte de su viaje.
“Venía muy bien físicamente antes del accidente; estaba cogiendo ritmo”, dice con algo de nostalgia pero también gratitud por los dos meses que tuvo para desconectar y reorientar sus pensamientos. Durante este tiempo pudo continuar sus estudios de Fisioterapia e incluso encontró momentos para disfrutar con amigos.
Ahora mira hacia el futuro con renovada esperanza y planes claros. En septiembre participará en el Trofeo Ciutat de Palma como primer paso para volver a demostrar su capacidad competitiva y buscar un nuevo compañero para competir en C2. “Quiero estar entre los mejores otra vez”, asegura con determinación.
No obstante, este no es solo un regreso personal; también siente una profunda alegría por los logros recientes de su hermana Àngels, quien acaba de ganar dos medallas en el Europeo: “Sería increíble competir juntos en Los Ángeles” concluye Joan Toni con una sonrisa brillante.

