La historia de Palma está llena de momentos que merecen ser recordados, y el presidente de la Asociación de vecinos de Es Fortí, Salvador Maimó, no quiere que caigan en el olvido. Ayer presentó al Ajuntament una idea que puede resonar en los corazones de muchos: la instalación de dos esculturas en homenaje al antiguo Canódromo y al Velódromo, lugares emblemáticos donde generaciones se han reunido a disfrutar del deporte.
Un tributo a nuestras raíces deportivas
Maimó argumenta con pasión que estas esculturas no son solo piezas decorativas; representan un fragmento vital de nuestra memoria social y deportiva. Durante años, estos espacios fueron epicentros donde miles se congregaban para vibrar con las carreras de galgos y las competiciones ciclistas. La escultura del Canódromo, por ejemplo, rendiría homenaje a esos valientes perros que corrieron por esas pistas, mientras que el Velódromo del Tirador celebraría a los ciclistas que dejaron huella en la historia del ciclismo en Palma.
A través de estas obras, queremos conectar a las nuevas generaciones con su pasado. Porque entender nuestra historia es clave para seguir construyendo comunidad. Así que, ¿por qué no empezar ahora? Es hora de recordar lo que fuimos y celebrar lo que somos.

