En un momento donde las tensiones geopolíticas marcan el día a día, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, ha vuelto a alzar la voz. Esta vez, su mirada se dirige hacia Armenia, un país que ha estado en la mira de Rusia por su reciente acercamiento a Europa. Durante su visita a Ereván, Von der Leyen no dudó en señalar que si Moscú decide cerrar sus puertas a los productos armenios, la Unión Europea estará lista para abrirlas.
Y es que la situación es delicada. La líder europea anunció el desembolso de 19 millones de euros más para ayudar a Armenia a hacer frente a las sanciones rusas. Este apoyo busca mitigar el impacto que las restricciones comerciales impuestas por Rusia están teniendo sobre la economía armenia. “Quiero felicitar al pueblo armenio”, comentó Von der Leyen con entusiasmo, “que ha elegido la democracia y un futuro más próximo a Europa”.
Apertura del mercado comunitario
Durante su intervención junto al primer ministro Nikol Pashinián, Von der Leyen dejó claro que no todos están contentos con este nuevo rumbo. Reconoció que hay quienes intentan presionar a Armenia para frenar su acercamiento a la UE. Sin embargo, ella fue contundente: “No dejaremos que eso ocurra. Os apoyaremos”. Y lo dijo con una convicción que resonó en todo el auditorio.
Además, se comprometió a proponer un arancel cero para el 80% de las exportaciones armenias hacia el mercado europeo, una jugada estratégica que podría cambiar las reglas del juego para muchos productores locales. En medio de esta inestabilidad, Von der Leyen también subrayó la importancia de reducir la dependencia energética de Rusia y diversificar fuentes. “La próxima semana enviaremos expertos para apoyar en este camino”, agregó.
Este compromiso va más allá; es una oportunidad real para Armenia de fortalecer su economía y buscar alternativas viables ante un panorama incierto. En definitiva, mientras algunos buscan ahogar sus voces mediante coerción económica, otros simplemente optan por tenderles una mano amiga.

