En el corazón de Costitx, la comunidad se ha unido en un acto de reivindicación que resuena con fuerza. Tras el robo de su querida Mare de Déu, los habitantes han decidido no rendirse y han colocado una réplica que simboliza su lucha. “No renunciam a vós!”, gritan al unísono, reclamando su regreso. Este llamamiento no es solo una frase; es un grito del alma que nos recuerda la importancia de nuestras raíces y tradiciones.
La historia detrás del robo
Este episodio ha dejado una herida profunda en el pueblo. La Mare de Déu no es simplemente una imagen religiosa; representa años de historia y cultura que ahora parecen amenazadas. Mientras tanto, las investigaciones continúan, pero la incertidumbre pesa como una losa sobre todos nosotros. ¿Por qué alguien querría tirar a la basura algo tan sagrado? Las voces del pueblo exigen respuestas y el deseo ferviente de recuperar lo que les pertenece.
En medio de esta búsqueda, Costitx se mantiene firme en su determinación. La replica colocada no solo sirve para llenar un vacío físico, sino también emocional; un recordatorio constante de que nunca dejarán atrás lo que les define como comunidad. “Que la retornin ja!”, claman con esperanzas renovadas ante las autoridades, esperando que pronto su fe sea recompensada.

