El Gran Premio de los Países Bajos en Assen ha comenzado, y Marc Márquez, siempre sincero, se ha puesto la etiqueta de ‘Soy rojo’ mientras comparte sus pensamientos sobre la competición. En una jornada marcada por la precaución, él mismo admitió que se tomó las cosas con calma. No porque el calor o su condición física le jugaran en contra, sino por evitar caídas que puedan poner en riesgo su seguridad. Con el ojo puesto en Marco Bezzecchi, quien muchos consideran el favorito para este GP, Márquez no duda en afirmar que tiene que lograr un impresionante 37.
Una pista complicada
Márquez sabe que Assen es una pista a tener muy en cuenta. «Es segura, pero también peligrosa», reflexiona. La velocidad es alta y las caídas pueden ser duras. Consciente de los riesgos, él busca estar entre los diez mejores y luchar por una buena clasificación al día siguiente.
A medida que avanza la jornada, el calor también se convierte en un factor crucial. Si bien puede dar confianza al piloto, lo cierto es que menos agarre puede llevar a más accidentes. «He visto muchas caídas hoy», comenta Márquez mientras evalúa cómo se mueve su moto a 250 km/h; eso le hace sufrir aún más.
Y hablando de caídas, menciona haber visto a su compañero Álex Márquez recientemente con algunas abrasiones tras un pequeño incidente con la scooter. Afortunadamente, parece estar bien.
Bezzecchi tiene mucho en juego aquí; si no consigue ese 37 prometido… ¿qué podría significar? Mientras tanto, hay preocupaciones sobre el dispositivo delantero durante las salidas. Para Márquez es vital tener control total sobre la moto y reconoce que esta nueva regulación podría complicar las cosas: «Cuando vas solo es fácil controlar todo; pero cuando estás rodeado de otros… ahí viene lo complicado».
Su meta está clara: llegar al sexto o séptimo lugar en esta carrera tan competitiva donde Aprilia será un rival fuerte y Di Giannantonio junto a Acosta representan otro desafío adicional.

