La situación en Venezuela se ha tornado trágica después de que dos fuertes terremotos sacudieran el país, dejando un saldo desgarrador de 235 muertos y más de 4.300 heridos. Ante esta catástrofe, Estados Unidos ha decidido actuar. A través de un comunicado, han anunciado el despliegue de equipos para «apoyar las operaciones de respuesta» en la nación sudamericana.
Desde la Embajada estadounidense en Caracas, se comunicó que «con velocidad y precisión», los equipos están listos para hacer frente a esta emergencia. El teniente general Joseph Jarrard, del Mando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), ya se encuentra en la capital venezolana para coordinar los esfuerzos junto al equipo local. Él mismo compartió un mensaje en redes sociales reafirmando el compromiso de su país con Venezuela.
Una respuesta rápida ante la tragedia
El SOUTHCOM también ha confirmado que enviará más tropas para intensificar las labores humanitarias tras este desastre. Un video publicado muestra a soldados cargando equipamiento en helicópteros desde una base aérea en Honduras, preparándose para trasladarse rápidamente al terreno afectado. Jarrard supervisará todos estos esfuerzos, buscando colaborar estrechamente con diferentes socios para organizar toda la ayuda necesaria.
El gobierno interino venezolano solicitó formalmente apoyo estadounidense luego del desastre y las tropas usarán diversos medios como aviones y helicópteros para garantizar el transporte eficiente del personal y materiales necesarios. En este contexto crítico, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos también ha tomado medidas importantes: permitirá todas las transacciones relacionadas con labores humanitarias que previamente estaban prohibidas por sanciones.
Aparte de esto, Washington ha anunciado una ayuda valorada en 150 millones de dólares, destinada a mitigar los efectos provocados por los temblores con magnitudes de 7,5 y 7,2. La comunidad internacional observa atentamente cómo se desarrollan estos acontecimientos mientras Venezuela enfrenta uno de sus peores momentos.

