En estos días de calor sofocante, los vecinos de Pere Garau han decidido alzar la voz ante las inaguantables temperaturas que se registran en su centro de salud. ¡34 grados! ¿Quién puede soportar eso? Los pacientes, sentados en esa sala de espera, ven cómo un ventilador portátil apenas mueve el aire caliente. «Es una auténtica locura; cada día que pasa es peor. El agobio ya es insoportable», nos cuentan con frustración quienes han tenido que acudir allí en busca de atención médica.
Una situación intolerable para todos
Los vecinos no se quedan callados y denuncian que el sistema de aire acondicionado está totalmente averiado y sin capacidad para refrescar esas instalaciones. La asociación vecinal Flipau amb Pere Garau ha criticado abiertamente esta situación y la decisión de la Gerencia de Atención Primaria de usar ventiladores como solución. «Lo único que hacen es mover el aire caliente sin realmente disminuir la sensación térmica y, además, aumentan el riesgo de contagios al movilizar polvo y alérgenos», claman.
No hay duda: en un centro tan frecuentado por niños y personas mayores, resulta intolerable tener que aguantar esas temperaturas para acudir a sus citas médicas. «Es una falta de respeto tanto para los usuarios como para el personal sanitario», manifiestan con razón.
Aún más preocupante es que esta no es la primera vez que se presentan denuncias sobre este centro debido a sus deficiencias. Desde Flipau recuerdan que originalmente se creó como un lugar provisional hasta que esté listo un nuevo edificio proyectado en el antiguo Metropolitan, pero todavía faltan entre tres y cuatro años para verlo operativo. Por eso insisten en la necesidad urgente de adaptar lo que ahora se utiliza.
Además, apuntan otras carencias como la falta de servicio pediátrico dentro del mismo edificio o el hecho de tener solo un ascensor mientras lidiamos con escaleras interminables. Todo esto complica aún más el acceso para las personas más vulnerables, especialmente con este calor asfixiante.
Pere Garau es uno de esos barrios donde la población es densa y hay un alto índice de vulnerabilidad social y envejecimiento. Abandonar las infraestructuras básicas del centro médico solo refleja más descuido hacia sus habitantes. Por ello, exigen a la Conselleria de Salut actuar con urgencia para reparar o renovar los sistemas del aire acondicionado antes de que sea demasiado tarde.

