En un caluroso día en Brno, donde el termómetro marcaba 33 grados y el asfalto alcanzaba los 52, David Almansa se alzó como el gran protagonista del Gran Premio de la República Checa. Con una actuación sobresaliente, logró su tercera pole consecutiva y la cuarta de la temporada. Pero no todo fue fácil: tuvo que lidiar con la presión de Danish, quien tras una sanción quedó fuera de combate, y un Quiles que no pudo atacar al final debido a un problema técnico.
La lucha en pista
Durante las clasificatorias, dos nombres brillaron con luz propia: Adrián Fernández y Marco Morelli. A pesar de las molestias que sufría Morelli por una caída previa, ambos pilotos se lanzaron a la cabeza rápidamente. Sin embargo, algunas jugadas tácticas no les salieron bien; como le pasó a Morelli, que decidió entrar a boxes justo cuando otros pilotos apretaban el acelerador. Al final pasaron Uriarte, OGorman y Fernández entre otros.
Ya en la Q2, todos tenían claro que había que salir rápido para evitar ser arrastrados por otros pilotos. Quiles arrancó decidido pero pronto se vio superado por un Fernández veloz como nunca. La tensión crecía cuando Ríos se caía dramáticamente pero lograba retomar la carrera. En medio del caos y las estrategias cambiantes, Almansa supo encontrar su ritmo y destrozó el récord de la pista checa.
A pesar de todas las dificultades, Almansa mostró una actitud firme: “Estoy muy contento con este ‘hat trick’. Estamos preparados para mañana”, decía sonriente tras conseguir la pole. Por otro lado, Quiles deberá conformarse con salir segundo después de las sanciones impuestas a varios rivales por maniobras peligrosas durante las clasificatorias.

