Naim Smaili, un chaval de Aviñón nacido en 2003, está dando mucho de qué hablar. Su versión del clásico infantil ‘Cargol, treu banya’ ha conquistado las redes y se ha convertido en todo un fenómeno viral. En su reinterpretación, el caracol ya no «treu banya», ni sube la montaña; aquí la historia cambia porque lo aplasta un marroquí. ¿Quién diría que una simple canción podría abrir debates sobre temas tan profundos?
Un talento inesperado que desafía estereotipos
En cuestión de semanas, el vídeo de Naim ha acumulado más de dos millones de reproducciones en TikTok. Este éxito le ha llevado a actuar ante 30.000 personas en el festival Cabró Rock junto a Figa Flawas. Pero todo comenzó como una grabación improvisada entre amigos; una idea que surgió casi por accidente cuando estaban a punto de dejarlo correr.
Naim se presenta como un artista con una misión: usar el humor y la ironía para cuestionar los tópicos racistas que afectan a muchos. Como él mismo dice: «No siempre hay que pagar con la misma moneda». Y es que sus letras son un reflejo directo de su vida personal; recuerda cómo nunca fue invitado a las fiestas de cumpleaños en su infancia, algo que le marcó profundamente.
A pesar del revuelo y algunas críticas recibidas —hay quienes piensan que se burla de ellos—, Naim sigue adelante firme en su propuesta musical. Al fin y al cabo, «hay mucha gente racista que odia a los extranjeros», pero él tiene claro cómo lidiar con ello: riéndose y haciendo música.
A medida que trabaja para desarrollar su carrera artística mientras compagina sus noches como vigilante de seguridad, este joven nos demuestra que cuando tienes pasión por lo que haces, cada sacrificio vale la pena.

