Era una mañana tranquila del 19 de junio cuando, a eso de las 8:30, la Policía Local de Palma se presentó en la calle Jean B. Laurens, cerca del Estadio Balear. Allí, una caravana había decidido instalarse sin permiso, como si fuera su hogar. Sin embargo, los agentes no estaban dispuestos a dejar que esto pasara desapercibido.
Una acción necesaria para el orden urbano
Esta intervención no fue fruto de un capricho; forma parte de las campañas que llevan a cabo para poner un poco de orden en nuestras calles y evitar que vehículos así se conviertan en parte del paisaje urbano. La patrulla de la Unidad Motorizada (UMOT), encargada precisamente de estos controles, había avistado el vehículo y decidió actuar.
Al acercarse, los policías realizaron una inspección ocular y notaron algo alarmante: la caravana estaba desenganchada del vehículo tractor. Esto significa que estaba inmovilizada y ocupando un espacio que podría ser utilizado por otros ciudadanos. Según las autoridades locales, estacionar este tipo de vehículos sin su motor en la vía pública es una violación clara de la Ordenanza Municipal de Circulación.
Antes de proceder con su retirada, los agentes verificaron que nadie estuviera viviendo dentro; tras asegurarse de que todo estaba en orden, solicitaron rápidamente la llegada de una grúa municipal. Así es como se mantiene el respeto por el espacio público: con acciones concretas y decididas.

