MADRID 16 Jun. (EUROPA PRESS) – La situación se ha vuelto tensa en el Canal de la Mancha, donde el Ministerio de Defensa del Reino Unido está investigando una serie de disparos de advertencia realizados por un buque ruso cerca de un yate británico. Este episodio se produce pocos días después de que las autoridades confiscasen un petrolero vinculado a Moscú en la misma área. El incidente ocurrió alrededor de las 11:40 horas (hora local) entre la isla de Wight y Normandía.
Según los reportes, los disparos fueron efectuados por la fragata rusa Admiral Grigorovich, a tan solo unos 450 metros del yate, tal como ha señalado la BBC. Se dice que este altercado tuvo lugar a unas 20 millas náuticas —alrededor de 30 kilómetros— al sur de Wight, fuera del agua territorial británica. Afortunadamente, no se han registrado daños materiales ni heridos en este inquietante suceso.
La sombra del conflicto en el mar
La Marina Real británica, mientras tanto, interceptó hace unos días un petrolero identificado como el ‘Smyrtos’, supuesto miembro de esa temida «flota fantasma» rusa que intenta esquivar las sanciones internacionales impuestas debido a la guerra en Ucrania. Aunque interceptar barcos sospechosos es algo habitual en zonas como el Báltico, esta fue la primera vez que el Reino Unido lideró una operación así.

