La selección española de fútbol se prepara para un nuevo capítulo en su historia, con el eco aún fresco del abrumador 7-0 a Costa Rica en el Mundial de Qatar. ¡Vaya manera de empezar! Pero no nos dejemos engañar por ese resultado. La verdad es que los debuts de nuestra selección en Copas del Mundo han sido más bien una montaña rusa llena de sorpresas y decepciones. De las 16 ocasiones anteriores, solo cinco veces hemos comenzado con victoria (1934, 1950, 2002, 2006 y 2022). En cuatro partidos terminamos en empate (1982, 1990, 1994 y 2018), mientras que siete veces volvimos a casa llorando tras una derrota (1962, 1966, 1978, 1986, 1998, 2010 y 2014).
Una historia repleta de incertidumbres
Recuerdo aquellos días oscuros: la frustración del autogol de Zubizarreta ante Nigeria en Francia ’98 sigue viva entre los aficionados. Y cómo olvidar ese fatídico empate contra Honduras en Mestalla durante el Mundial ’82. Un equipo debutante puso a la anfitriona contra las cuerdas desde el primer minuto; eso no auguraba nada bueno.
A lo largo de la historia, hemos visto selecciones favoritas caer ante rivales inesperados. Arabia Saudí logró un auténtico bombazo al vencer a Argentina por 1-2. ¡Y quién diría que eso les llevaría a la gloria! Por otro lado, Japón dio la campanada al derrotar a Alemania; sorpresas que nos hacen recordar lo impredecible que puede ser este deporte.
No podemos permitirnos caer en la trampa del optimismo ciego; cada partido es una nueva oportunidad pero también un riesgo latente. El pasado está lleno de lecciones que debemos aprender si queremos escribir un futuro brillante. Así que prepárense porque cada debut cuenta y nosotros estaremos ahí para vivirlo con pasión.

